Page 14

Revista_6_Esp

14 ANÁLISIS Renta variable inmobiliaria: lista para brillar en una cartera ávida de diversificación, rentas y protección inflacionista El sector inmobiliario no ha figurado entre los activos favoritos de los inversores en el último año. Los riesgos po-líticos, el voto favorable al Brexit –que trajo consigo el cierre temporal de algunos fondos de inversiones directas en real estate en Reino Unido- o la creciente tendencia de consumo online han sido las principales causas. Sin embargo, algo empieza a cambiar, sobre todo en Europa, al calor de una mejora en la economía y una inflación al alza. Para jugar este contexto reflacionista, los fondos que invierten en acciones relacionadas con el sector inmobiliario o en REITs se han posicionado para beneficiarse de la recuperación económica global, combinando una mayor liquidez que aquellos que invierten de forma directa, y una volatilidad controlada, y ayudando a di-versificar las carteras y a aportar una potente fuente de ingresos. El sector inmobiliario o real esta-te se ha convertido a lo largo de los años en una clase de activo que per-mite a los inversores institucionales e individuales diversificar sus carteras tanto por segmentos de inversión como por geogra-fías. Gracias a la evolución del sector, los fondos que apues-tan por esta área de inversión tienen a su disposición una ma-yor variedad de estructuras y gama de estrategias a las que pueden optar, que aportan di-ferentes relaciones entre riesgo y rentabilidad. Las opciones son dos: invertir de forma directa o hacerlo a través de acciones de compañías relaciona-das con el sector. En este último caso, la renta variable que invierte en el sector inmobiliario abarca infi-nidad de activos que van desde los locales comerciales a las oficinas y los proyectos residenciales o in-dustriales, pasando por las infraes-tructuras de salud, como pueden ser hospitales o incluso residencias para la tercera edad, o complejos turísticos. Individualmente y con inversiones directas, sería muy complicado para un inversor tener acceso a todos estos tipos de inmuebles, y mucho menos alcanzar una exposición glo-bal al sector, algo que sí se pue-de lograr con una estrategia de renta variable inmobiliaria. Ésta es una de sus principales ven-tajas. Otra es que con la incorporación de un fondo de estas caracte-rísticas, los inversores obtienen acceso a un activo subyacente ilíquido con liquidez diaria, pudien-do disponer del capital en cualquier momento. Porque estos fondos in-vierten en acciones de compañías cotizadas en mercados regulados. Además, muchos gestores afirman LOS FONDOS QUE INVIERTEN EN COMPAÑÍAS COTIZADAS DEL SECTOR INMOBILIARIO O REITS –REAL ESTATE INVESTMENT TRUST– SUPONEN UNA RUTA MÁS BARATA A UNA CARTERA DIVERSIFICADA


Revista_6_Esp
To see the actual publication please follow the link above