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44 NEGOCIO Algunas gestoras están elaborando planes flexibles de contingencia para continuar operando en la Unión Europea en el caso de un Brexit duro cesitan trasladar personal fuera del Reino Unido”, explica Ana García, socia responsable del departa-mento de servicios financieros y regulatorio bancario de Baker McKenzie. La experta añade que “uno de los principales desafíos a los que se enfrentarán las socieda-des gestoras radicadas en el Reino Unido (y que ya han notado), será la gestión de la reducción de los acti-vos bajo gestión” y otro, si se encon-trarán con restricciones al vender fondos a inversores minoristas en Europa. Con todo, explica, algunas gestoras creen que pueden superar este problema mediante el estable-cimiento de gamas de fondos en un país europeo para sus clientes de la UE, mientras que ofrecen fondos domiciliados en el Reino Unido para los inversores británicos. El negocio de venta y distribución De ahí que a muchas entidades el Brexit no les preocupe demasiado, pues la mayoría de las gestoras britá-nicas tienen estructuras en Luxem-burgo o Dublín y fondos registrados en esos domicilios, de forma que po-drán seguir vendiendo sus vehículos a los inversores de Europa continen-tal tras el Brexit, manteniendo a la vez sus estructuras en Reino Unido. Lo mismo ocurre con las gestoras in-ternacionales, lo que da mucha tran-quilidad a la mayoría de las firmas. “Nuestra gama de fondos interna-cionales permanecerá domiciliada en la Unión Europea, específica-mente en Luxemburgo. Y nuestros fondos Schroder Unit Trust Limited, domiciliados en el Reino Unido, se-guirán siendo gestionados como de costumbre. Las normas que rigen el funcionamiento de nuestros fon-dos del Reino Unido no cambiarán, ¿BREXIT DURO Y SIN PASAPORTE? Mantener el pasaporte único euro-peo es clave para las gestoras por-que “es el que permite que las enti-dades financieras registradas en un estado miembro puedan prestar en cualquier otro estado miembro los mismos servicios financieros para los que han sido autorizados”. Ante la salida de Reino Unido de la UE automáticamente se procedería a una anulación de dichos pasapor-tes, aunque todo dependerá de las negociaciones y de si el Brexit es “duro” o “blando”. Para Ana García, socia responsa-ble del departamento de servicios financieros y regulatorio bancario de Baker McKenzie, el escenario más complicado y negativo vendría de la mano de un Brexit duro: esto significa que el Reino Unido esta-ría completamente separado de la UE, sin acceso negociado al mer-cado: “Si esto ocurriera, no tendría acceso al mercado único de la UE y la equivalencia no sería una op-ción. El Reino Unido tendría que negociar un acuerdo comercial con la UE, que se regiría bajo las reglas de la Organización Mundial del Comercio”. Esta hipótesis sería el peor resulta-do para las sociedades gestoras por-que significaría la pérdida del pa-saporte europeo, lo que requeriría la constitución de una nueva enti-dad en la UE. También pondría en duda el acceso continuo del mer-cado británico a fondos de UCITS de la UE. “Tal vez el mayor riesgo de un Brexit duro es que podría ser caótico, con muchas dudas y pre-ocupación. En cambio, si hay una ruptura limpia, los acontecimientos podrían desarrollarse más ordena-da y rápidamente en beneficio de la seguridad jurídica para estas en-tidades”, explica. A pesar de que hasta que no se negocien los mecanismos de sali-da poco se puede decir, la experta explica que la pérdida de pasaporte comunitario y la consideración del Reino Unido como un tercer país dificultaría el comercio de servicios financieros por parte de las gestoras en cualquier estado miembro de la UE: “En concreto, se enfrentarían a importantes obstáculos norma-tivos en la prestación de servicios bancarios y de inversión transfron-terizos”, dice García. Pero cree que el escenario post-Bre-xit más probable para las gestoras del Reino Unido es que aquellas que deseen distribuir más amplia-mente a los inversores de la UE establezcan una sede de fondos y una plataforma de distribución en un estado miembro de la UE: “El impacto de Brexit en las sociedades gestoras de fondos dependerá de la medida en que estén concentrados en el Reino Unido, en la UE o fuera de la UE, en su gama de productos de inversión y en los servicios que ofrecen a los inversores. En relación al pasaporte, si finalmente fruto de las negociaciones se anulan estos derechos a las entidades radicadas en el Reino Unido, sería necesario considerar la obtención de licen-cias separadas en las jurisdicciones de la UE, así como la revisión de las estructuras de los grupos sub-sidiarios”, dice la experta. En su opinión, finalmente las sociedades gestoras británicas se verán obliga-das a constituir una red de filiales si quieren seguir operando en el mer-cado común y, en este sentido, el mayor impacto al que tendrán que hacer frente vendrá de los costes asociados al procedimiento de esta-blecimiento y a la correspondiente carga administrativa.


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