Page 47

Revista_6_Esp

47 NEGOCIO teras podría tener que trasladarse. En la práctica habitual las gestoras registran un fondo en un país (por ejemplo, Luxemburgo) pero mante-niendo a su personal de gestión de carteras en otro (como el Reino Uni-do). En marzo, la propia ESMA dijo que estaba examinando cuestiones relacionadas con la delegación para limitar que las gestoras usasen ciu-dades de la UE para llevar a cabo negocios en toda Europa, pero manteniendo a la mayor parte del personal senior en Londres. Esto ha intensificado los temores de que las gestoras puedan tener que tras-ladar personal de inversión a otros países de la UE para satisfacer las pretensiones de los reguladores lo-cales”, advierte García. Planes de contingencia Por todos estos interrogantes, y a pesar de que muchas entidades tienen ya estructuras a priori pre-paradas para la desconexión -o al menos en parte-, no todas tienen la tranquilidad o pueden permitirse quedarse quietas ante la posibilidad de que Reino Unido pierda el pasa-porte europeo en materia de finan-zas. Según Cerulli, algunas gestoras están elaborando planes flexibles de contingencia que puedan intro-ducir poco a poco para continuar operando en la Unión Europea. Es el caso de M&G Investments, donde han dado pasos en los últi-mos meses para asegurar la conti-nuidad de su negocio y la gestión y distribución de sus fondos en la Europa continental. Hace meses, la gestora anunciaba su compromi-so de lanzar una nueva gama de fondos-sicav de derecho luxembur-gués con las estrategias de fondos domiciliados en Reino Unido antes de marzo de 2019. Aunque está pendiente de aprobación por parte de la Comisión de Supervisión del Sector Financiero de Luxemburgo (CSSF), la gestora espera ofrecer ini-cialmente dos subfondos antes de fin de año. Y, además de versionar esos fondos británicos en forma-to luxemburgués, la entidad creará una nueva estructura jurídica en el Ducado que constará de una nueva sociedad gestora (tanto para fon-dos UCITS como alternativos) y una entidad distribuidora y de servicios para esa gestora. “Con el lanzamiento de esta gama de fondos-sicav, nuestros clientes internacionales podrán elegir la for-ma en la que acceden a las estra-tegias de nuestros fondos y a sus gestores, independientemente del modelo de relaciones comerciales que se establezca entre el Reino Unido y el resto de la UE”, comen-taba Anne Richards, consejera delegada de la gestora. Según explica Grant Speirs, direc-tor financiero del Grupo M&G, es una medida prudente: “Una plata-forma luxemburguesa para inverso-res minoristas nos permitirá ofrecer nuestros fondos a estos inversores europeos en el caso de que en unos años el Reino Unido pierda los dere-chos de pasaporte financiero”. Así, M&G continuará teniendo fondos UCITS domiciliados en el Reino Uni-do e Irlanda, además de Luxembur-go. De hecho, la gestora ya posee ¿QUÉ PASA CON LOS FONDOS ALTERNATIVOS? Firmas de hedge funds, capital riesgo y otros gestores de inversión alter-nativos también temen que puedan encontrarse restricciones a la hora de acceder a inversores en la UE y en el Reino Unido. En virtud de la Directiva sobre los gestores de fondos de inver-sión alternativos de la UE (AIFMD), se prevé permitir a los gestores no comunitarios vender sus fondos en el bloque económico, explica García. Sin embargo, estos planes parecen haber-se estancado desde el Brexit, lo que plantea la preocupación de que los gestores de fondos alternativos britá-nicos podrían verse también restringi-dos fuera de la UE. En este sentido, Aima, la asociación de gestores de inversión alternativos a nivel mundial, instó en diciembre al gobierno británico a presionar a las sociedades gestoras británicas para que pudiesen seguir comercializando fondos a través del continente con facilidad. Según Aima, más de tres cuartas partes de los activos de los hedge funds europeos se gestionan desde el Reino Unido. sicavs en Luxemburgo para inverso-res institucionales y para su división de Real Estate. En general, por ahora la mayoría de las gestoras se muestran pruden-tes y reservadas a la hora de expli-car sus planes. Precipitarse sería un error. Además, tal y como destaca Barbara Wall, directora general de Europa en Cerulli, “la Unión Europea podría tener pocos incentivos para privarse a sí misma de la experien-cia del mayor centro financiero de Europa o de arriesgarse a restriccio-nes a las exportaciones de bienes y servicios de la UE hacia Reino Uni-do”. Aún faltan muchos datos para tomar decisiones, pero hay que per-manecer vigilantes. Dos tercios de los profesionales de la inversión creen que las gestoras británicas no podrán vender sus fondos libremente en la UE tras la salida del Reino Unido Beatriz Zúñiga y Alicia Miguel


Revista_6_Esp
To see the actual publication please follow the link above