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88 ALTERNATIVOS UN PUERTO FRANCO PARA OBRAS DE ARTE... EN NUEVA YORK, A PARTIR DE JULIO Ya existe en París y en Shanghái. El más famoso es el de Ginebra. En julio, la idea llegará al corazón de Nueva York. Un almacén de arte catalogado por las autoridades como puerto franco abrirá sus puer-tas este verano en el pujante barrio de Harlem, en lo que será un oasis para los coleccionistas y para quienes quieran guardar sus obras durante un tiem-po indefinido, a la espera de que se revaloricen en el mercado. La Gran Manzana es la capital mundial del mercado del arte y tiene una creciente comunidad de coleccionistas. No en vano, las cinco principales casas de subastas – Sotheby’s y Christie’s, Bonhams, Phillips de Pury & Com-pany y Dorotheum– tienen sede allí. Arcis, el proyecto de la promotora estadounidense Cayre Equities para crear un almacén de arte en Nueva York, surge de la necesidad de dotar a la ciudad de un espacio discreto y seguro en el que realizar transacciones. La proximidad a Manhattan, a sus eventos y sus subastas es otro punto a favor de unas instalaciones de este estilo. Efectivamente, los Picassos, Monet o Van Gogh que se escondan tras sus puertas no serán visibles al público en general, pero tampoco al fisco. Un espacio de cinco pisos con medidas de seguridad que incluyen más de 60 cá-maras de vídeo, claves biométricas y escaneo de retina que lo hacen impenetrable y que albergará hasta 2.500 millones de dólares en joyas pictóricas, esculturas o anti-güedades, entre otras piezas exquisitas. La designación federal de zona de libre comercio para obras de arte supone el libre tránsito, la exposición o el almacenaje sin pagar los aranceles de frontera o los im-puestos comerciales gubernamentales o federales. EN EL EDIFICIO, SITUADO EN HARLEM, SE PODRÁ ALMACENAR, TRASLADAR Y EXPONER PIEZAS SIN PAGAR ARANCELES O IMPUESTOS FEDERALES


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